
La mayoría de las empresas no tiene un problema de tecnología, tiene un problema de fricción. ¿Qué quiere decir esto?
- Datos repartidos en 10 herramientas.
- Informes que llegan tarde.
- Procesos que dependen de “personas clave”.
- Tareas repetitivas que consumen horas (y errores) cada semana.
- Proyectos de automatización que se quedan en “pilotos” eternos.
La tendencia real para 2026 no es “más IA”, es dejar de usar el dato para mirar el pasado y empezar a usarlo para disparar acciones automáticas


